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Foro del Suroccidente sobre Actualización de Contenidos del POS en Odontología

Ponencia Presentada por: Dr. Eduardo Ramos Garbiras, Odontólogo Universidad del Valle, Magister en Salud Pública Universidad del Valle, Especialista en Administración de Empresas del ICESI, Ex Presidente Federación Odontológica Colombiana Seccional Valle y Docente Escuela de Odontología Univalle - área Comunitaria.
26 de mayo del 2011 

Marco de Referencia

En Colombia el derecho a la salud se elevó a rango constitucional con la Constitución Política de 1991. Igualmente, el derecho a la salud fue expresamente consagrado como un derecho fundamental en el artículo 44 de la Constitución de 1991. 

Se nos solicita como profesión un trabajo arduo para dar respuestas a la sentencia T-760 de 2008 de la Corte Constitucional y formular las estrategias que se consideren necesarias para garantizar el goce efectivo del derecho a la salud y la reducción de las inequidades; y a la Ley 1438 de Enero de 2011 que estableció que el Sistema General de Seguridad Social en Salud estará orientado a generar condiciones que protejan la salud de los colombianos, siendo el bienestar del usuario el eje central y núcleo articulador de las políticas de salud.

Señala la Ley que deben concurrir las acciones de salud pública, de promoción de la salud, de prevención de la enfermedad y demás prestaciones que en el marco de una estrategia de Atención Primaria en Salud, sean necesarias para promover la salud de la población. Para lograr ello, se ratifica la necesidad de actualizar y unificar los Planes de Beneficios para todos los residentes, además de garantizar la universalidad, la portabilidad o prestación de los beneficios en cualquier lugar del país y la preservación de la sostenibilidad financiera del Sistema entre otros. 

Hoy nos convoca la Comisión de Regulación en Salud – CRES -, que es la entidad en el Sistema encargada de definir y modificar los Planes Obligatorios de Salud (POS) que las Empresas Promotoras de Salud (EPS) garantizarán a los afiliados, a participar en la revisión y análisis de los contenidos del POS relacionados con la prestación de servicios de Odontología que están contenidos en el Acuerdo 08, con miras a analizar su pertinencia a la luz de lo planteado por la Ley 1438, el conocimiento científico y tecnológico actual del país, el recurso humano en salud y las necesidades de la población. Esta convocatoria de por sí, nos invita a hacer un análisis más profundo.

El contexto normativo actual del Sistema, ordena la actualización integral del POS antes del 01 de diciembre de 2011. A esta revisión se ha invitado a entidades como el Tribunal Nacional de Ética Odontológica (aunque en el Valle no sé hace la invitación), la Federación Odontológica Colombiana, el Colegio Colombiano de Odontólogos, la Asociación Colombiana de Facultades de Odontología, el Observatorio Nacional de Salud Bucal y la Práctica Odontológica y el Ministerio de la Protección Social, y aquí además al representante de la alcaldía para defensa del usuario, al representante de una EPS y al representante de los estudiantes de odontología.

Es importante recordar que en los estudios iniciales para la elaboración del POS, se tuvieron en cuenta indicadores como los AVISAS (Años de Vida Saludables Perdidos), y se pudo percibir en su elaboración que el mejoramiento en la indicadores de salud oral no sería una tarea fácil, ya que requeriría de una gran inversión. El POS y la UPC conceptualmente significan la misma cosa, solo que varía su manifestación, la primera expresada en beneficios y la segunda su traducción en pesos. También recordemos que los estudios iniciales hablaban de una UPC alrededor de 180.000 pesos anuales, y el Gobierno la fijo en 130.000 pesos al inicio de las operaciones de las EPS por considerar que era inflacionaria; y sabiendo que UPC Y POS eran lo mismo, ese recorte no se hizo en el otorgamiento de beneficios. Los años han pasado desde entonces y a pesar de que el POS establecido a través de la Ley 100 tenía un plan de beneficios definido, éste además nunca fue sometido a un análisis actuarial y para muchos expertos también, la evidencia utilizada para diseñar el plan fue precaria y el POS nunca fue actualizado de manera integral tomando en cuenta la evolución del perfil epidemiológico de la población y la aparición de nueva evidencia científica.

Hoy queremos actualizar y unificar los Planes de Beneficios, para que no exista odontología de segunda y tercera clase, pero se nos pide que lo hagamos pensando en la preservación de la sostenibilidad financiera del Sistema. 


La Odontología se enfrenta a un cambio estructural

Considero de suma importancia el proceso y la participación activa de instituciones, organizaciones y profesionales de la práctica odontológica, como la FOC, la ACFO, el Tribunal Nacional de Ética Odontológica, El Colegio de Odontólogos, Facultades de Odontología, la Secretaría de Salud, estudiantes, representantes de empresas y el Observatorio Nacional de Salud Bucal; considero importantes y sanas las diferencias que se han suscitado hasta ahora entre ellas en esta revisión. La pregunta que cabria allí es: ¿Si están todos los que son?, ¿Qué tan representativas son de la profesión odontológica? y ¿están estas entidades pensando en realidad en los intereses de los profesionales o en sus propios intereses?.

Porque no pensar en la creación de grupos permanentes de este tipo y a este nivel – departamental y nacionalmente -, que planteen y replanteen la situación actual de la odontología en Colombia, tan severamente deteriorada a causa de la inactividad y paquidermia de muchas de estas instituciones a través de los años. Se está planteando por ejemplo una modificación a la Ley 35 de 1989 y es un tema que todavía no se conoce ni debate, ¿qué esperamos de la ley de talento humano?, ¿el tema de la recertificación?, ¿la educación continuada que se ha convertido en una industria?, ¿la reforma a la ley 30?, etc. Todavía estamos a tiempo de corregir el curso de nuestra historia.

En Colombia en 1970 existían 5 facultades de odontología, a la fecha existen 33 para una población aproximada de 46 millones de colombianos (en Estados Unidos son 53 programas para 332 millones de ciudadanos y en Canadá 8 programas para 33 millones), las que en promedio en Colombia titulan por año 1.750 nuevos odontólogos (frente a un promedio de 1.040 en Estados Unidos y 160 en Canadá). ¿Cuántos profesionales hay en el país?, ¿donde laboran?, ¿cuál es el número real de profesionales desempleados?, etc., información que se necesita para planificar el talento humano odontológico acorde con las necesidades de la población y de la misma profesión. 

En otro estudio aplicado en Colombia, se encontró que el 65% de las entidades de prestación de servicios odontológicos, contratan el recurso humano por porcentaje y se le paga entre el 32% y el 70% del total de lo que alcance a facturar. 

Según la Oficina de Información Pública, OMS Ginebra - Suiza del 24 de febrero de 2004 en África el porcentaje de odontólogos por habitante era aproximadamente de uno por cada 150.000 personas, frente a uno por cada 2500 en la mayoría de los países industrializados. Se estima que hoy en Colombia hay aproximadamente un odontólogo por cada 900 habitantes.


Actualización del POS

Partiendo de la priorización del derecho a la salud de toda la población y la calidad de la atención, yo sugeriría una revisión actuarial de los beneficios incluidos en el POS, partiendo de la revisión de los estudios iniciales. Considero que esos documentos son un insumo de mucha importancia para desarrollar un buen trabajo, ya que se nos solicita considerar la sostenibilidad financiera del Sistema General de Seguridad Social en Salud, pero está no puede pasar por encima del derecho a la salud de la población, y menos elaborarse a costa del deterioro económico de un grupo profesional.

¿Se está teniendo en cuenta la información sobre la situación actual de los odontólogos y sus colaboradores, y sobre la demanda real de los servicios?. ¿Se tuvo en cuenta para la formulación inicial del POS, los Estudios Nacionales de Morbilidad en Salud Oral?, o ¿solo se revisaron algunas de las coberturas que daba para aquel entonces el desaparecido Instituto de Seguros Sociales -ISS-? Hoy contamos con información más actualizada y valiosos estudios regionales muy enriquecedores que nos van a permitir tomar decisiones acertadas.

Y que decir sobre las competencias del Odontólogo General vs. las competencias del Especialista, como lo muestran las diferentes posiciones socializadas hasta hoy a propósito de esta situación; posturas que ponen de relieve problemáticas concretas que la profesión Odontológica debe discutir y trabajar articuladamente. No podemos trabajar en la formación de odontólogos con un excelente perfil, que incluso es reconocido a nivel de muchos países del mundo, para después estar limitando y coartando la labor que van a desarrollar estos profesionales. 

Tomar una decisión tan atropellada como la de cambiar los niveles de atención de la endodoncia del nivel I al II, acarrearía consecuencias tan graves para los profesionales, que solo favorecerían a ciertos sectores y afectarían enormemente el ejercicio de la profesión. Las universidades tendrían una oportunidad enorme de continuar promoviendo sus programas de especialidades y subespecialidades, los especialistas aumentarían y garantizarían sus volúmenes de trabajo, las EPS se favorecerían económicamente al no tener que cubrir procedimientos que ya no serian del nivel I, los odontólogos generales verían más limitado su campo de acción y disminuidos sus ingresos, y los pacientes o usuarios desmejorarían las coberturas en atención. Allí veo con claridad el reflejo de decisiones como la de volver la odontología una carrera de cuatro años, eliminando del pensum académico algunas aéreas como la endodoncia, para fortalecer sus intereses económicos fomentando sus programas de subespecialidades. La alta complejidad así vista, y pensada como un código o un procedimiento más, no tiene en cuenta la complejidad de la situación del paciente. 

El documento de la ACFO “Hacia un consenso de las competencias de formación del Odontólogo Colombiano, Marzo de 2010”, ha tenido en cuenta referencias internacionales sobre el tema, pero adolece de la participación de los lideres de opinión que de una u otra forma representan a los odontólogos del País. De igual manera es importante complementarlo con otras experiencias.

Otras instituciones lo han trabajado de una u otra manera tras la elaboración de protocolos y guías de manejo, pero una vez más son esfuerzos individuales que se han quedado en las bibliotecas porque no se hace un trabajo participativo interinstitucional.

No conozco estudios recientes, pero podríamos asegurar que el fenómeno de distribución del talento humano odontológico, ya no se concentra en las grandes capitales y que hoy en Colombia, hay profesionales graduados en casi todos los rincones del territorio nacional. Y este no es un logro de políticas de Estado, sino de la falta de trabajo para los profesionales. Hemos llegado al punto de recibir tanta oferta, que se terminan rifando los cupos para prestar el Servicio Social Obligatorio. Se hace necesario priorizar en este tema, para definir la necesidad real para el país de odontólogos y especialistas que las universidades deben capacitar, de lo contrario seguiremos incrementando las cifras de desempleo y sacando al mercado una oferta innecesaria de mano de obra calificada.

Siempre he considerado que la odontología prestada en las EPS se podría mejorar enormemente, aplicando estrategias como el diseño modular de los consultorios, la técnica de trabajo a cuatro manos, el trabajo interdisciplinario, etc, esta sería una forma lógica y diferencial de lograr y propender por la calidad de vida y la salud bucal de los Colombianos y por la dignificación de la profesión. El modelo ya esta inventado y probado, solo se necesita de la voluntad de las instituciones. Pero ello no se hace porque nuestros profesionales adolecen de capacitación en el campo administrativo. Estamos capacitando recursos a sabiendas de que no van a poder encontrar un lugar en el campo laboral, apartándonos de las necesidades reales de salud de la población y privilegiando “la sostenibilidad financiera del sistema.”

Que pudiéramos decir del proceso de recertificación de los profesionales de la salud, declarado inexequible por parte de la Corte Constitucional por vicios de forma, pero que sigue vigente a través de algunas propuestas de ley estatutaria preparadas por senadores de la República. Considero que escenarios multisectoriales convocados como éste, son los adecuados para adelantar y profundizar el tema de las competencias profesionales para los odontólogos generales y especialistas.

Y que podríamos decir de la situación Laboral actual de los profesionales de la Salud Oral vinculados a las EPS. ¿Podríamos calificar mal el recurso humano?, cuando las EPS fomentan indicadores de gestión, donde para la elaboración de los procedimientos se asignan tiempos de 15 o 20 minutos, en donde en muchas de ellas existe el modelo de odontólogo diagnosticador y los procedimientos son realizados por otro profesional que no puede manifestar su criterio. Sumado a ello hay intermediación en los contratos que se asignan, siendo estos entregados a terceros que subcontratan a los odontólogos, encareciendo los costos de la atención. Y que decir de las llamadas “cooperativas de trabajo asociado” que en el sector de la salud, de manera inconstitucional acaban los derechos laborales de los odontólogos y su personal auxiliar, deteriorando las condiciones generales del trabajo de los subordinados, de su bienestar, de sus derechos laborales y de sus prestaciones sociales, violando las garantías que brinda el Estado Social de Derecho, la Honorable Corte Constitucional (Sentencia C-614-2008) y las Convenciones Internacionales de la OIT suscritas y ratificadas por Colombia. 

Además de ello, las EPS han creado oligopolios, utilizando indebida e ilegalmente los recursos públicos de la salud y ejerciendo posición dominante sobre los prestadores, manipulando y derivando para su propio beneficio los recursos parafiscales con destinación específica y debilitando la red prestadora de servicios de salud, para eliminarla, o comprarla a precios irrisorios, o sustituirla por sus propios prestadores, proceso denominado integración vertical. 

Como lo ha manifestado la Federación Medica Colombiana es “inaudito, francamente indignante e inaceptable que mientras muchas de las EPS, sus empresas oligopólicas ligadas y sus ejecutivos y accionistas, los cuales se han enriquecido de manera escandalosa con los recursos públicos de la salud utilizando para ello muchas formas ilícitas e indebidas, los trabajadores de la salud se encuentran en muy precarias condiciones laborales y de bienestar, con pérdidas significativas de su capacidad adquisitiva, exceso de horas de trabajo, ausencia de vacaciones y pérdida de todas sus prestaciones sociales”. 

Sumado todo esto a que las EPS retrasan el pago por servicios prestados a los profesionales, pagos que pactan realizar a 45 y hasta 180 días después de presentadas las cuentas de cobro, cuentas que en muchos casos llenan de glosas para retrasar aún más los pagos. 

La Federación Odontológica Colombiana Seccional Valle expresa su apoyo pleno en todas las acciones de investigación que han iniciado, promovido y coordinado, para que se revelen en su amplitud y profundidad todas las acciones de corrupción, saqueo y desviación de los recursos públicos parafiscales de la salud y de los recursos del Estado destinados al cuidado y la atención de las personas enfermas. Se debe solicitar a los organismos de control y fiscalización así como a los jueces de la República, que se impongan ejemplarizantes y máximas sanciones a los funcionarios del sector público, a los ejecutivos, directivos y subordinados del sector privado, y que se llame también a rendir cuentas a las corresponsables Juntas Directivas, y a todos los que han generado con su acción o con su omisión el saqueo y la exacción de los recursos destinados a atender las necesidades de salud de la población colombiana en todo el territorio nacional. 

Lo ultimo que pudiera ocurrir, es que estuviéramos trabajando para favorecer los intereses de algunas empresas, instituciones o de algunos particulares, que a través de sus cargos se han incrustado en el sistema y han generado verdaderos carteles que socavan cada día y con mayor intensidad la salud del pueblo colombiano. La corrupción en el sistema de salud fue denunciada desde hace más de 10 años, pero sólo ahora, en el gobierno de Santos se toman medidas. ¿A cuánto asciende el monto del desfalco? ¡Algunos estiman que equivale a unas tres reformas tributarias! 

Esperamos que el peso de la ley caiga sobre todos los actores del Sistema que resulten culpables y que prontamente se emprendan el restablecimiento del Ministerio de Salud y la indispensable reforma estructural del modelo de atención de la salud.

La molestia de los médicos especialistas con el ministro de Salud

En su intervención la semana pasada ante el pleno del Senado el ministro de Salud, Alejandro Gaviria, en su explicación sobre la propuesta de permitir que los hospitales de alto nivel titulen médicos especialistas, incluida en la reforma, manifestó que los grupos de médicos especializados y las universidades tienen una “cartel”.

Pues sólo médicos de familias adinerada s o con influencias en el sector pueden acceder a los pocos cupos de especialización que abren en el país. El término molestó tanto al gremio de las Sociedades Científicas, que enviaron una carta al presidente Juan Manuel Santos, pidiendo la aclaración y rectificación, de que ellos no son un “cartel”.

La misiva reconoce que hay una escasez notable de médicos especialistas y que esa es una de las recurrentes quejas de los usuarios del sistema de salud, pero para la Asociación de Sociedades Científicas la solución “no es entregar cartones de mejores médicos a por doquier”.

Esta es la carta completa:

Excelentísimo señor
Juan Manuel Santos Calderón
Presidente de la República de Colombia
Bogotá, D.C.

Respetado señor Presidente:

Los médicos especialistas de Colombia, señor Presidente, no somos un “cartel”. Eso lo saben de sobra usted y el ministro de Salud, Alejandro Gaviria.

Sin embargo, nos vemos en la obligación de hacer esta claridad –algo a lo que nunca pensamos tener que recurrir- dada la forma en que el propio Ministro se refirió a este gremio, uno de los más capacitados del país, en las últimas semanas, durante las discusiones en torno a la escasez de especialistas.

Quedó claro que para darle validez a un punto que él, tozudamente, se ha empeñado en sacar adelante en este proceso de reforma al sistema de salud, el Ministro tiene que recurrir a esta clase de calificativos, sin justificación alguna, ante la debilidad de sus argumentos.

No hemos negado nunca que hay áreas de la atención en salud desprotegidas por la poca oferta de médicos con formación específica en las mismas, situación que no ha sido ajena para nosotros; de hecho, es motivo de análisis constante de nuestra parte.

Y es precisamente durante esas evaluaciones que hemos detectado que este desequilibrio tiene entre sus principales causas el modelo de salud que rige a este país desde hace veinte años. Como usted lo sabe, señor Presidente, el sistema ha estado erróneamente orientado hacia la atención y el tratamiento de enfermedades, y no al mantenimiento del bienestar de la población, como tendría que ser.

No es para menos: en un esquema de rendimiento financiero, conviene que haya más enfermos para que todos los actores del sistema puedan facturar más a costa de su atención. En ese contexto los médicos acabamos convertidos, infortunadamente, en un insumo mercantil. Y si ese insumo se especializa y subespecializa, mejor, pues aporta mayores dividendos a la gran cadena de actores que se lucra con la salud en el país.

Evidencia de ello es que los médicos generales, que son la puerta de entrada al sistema, perdieron con los años su capacidad resolutiva frente a los pacientes que reciben. Es decir: no dan respuesta al enfermo, simplemente lo remiten a niveles más especializados, donde cuestan más. Lo preocupante es que por la misma senda van las especialidades básicas, que, dependiendo del caso, remiten a subespecialistas.

Cualquiera pensaría que si a todos los usuarios los atienden especialistas y subespecialistas, los desenlaces en salud serían tremendamente favorables, pero las estadísticas oficiales, que evidencian que la colombiana es una población enferma, indican lo contrario.

A eso hay que sumar hechos innegables, como que el peso de los médicos en el mercado es, por cuenta de factores como éste, cada vez menor, y que la crisis de la salud sumergió también en una crisis profunda la formación médica en el país.

Todo esto lo sabe de sobra el Ministro de Salud. Con él hemos sostenido reuniones en las que le hemos hecho entender que si se mantiene semejante lógica absurda, nunca habrá en el país ni especialistas ni subespecialistas suficientes para atender la costosa demanda que este modelo se empeña en generar y sostener. Hecho el análisis, señor Presidente, ¿cree usted que el problema se resuelve formando especialistas a granel? ¿Dónde quedó el prometido cambio de modelo?

Lamentablemente, el proyecto de ley ordinaria con el que se busca reformar la salud no se ocupa de aspectos estructurales y esenciales como éstos, sino que mantiene vivo el sistema que se quedará en el mismo estado agónico de siempre.

Su Gobierno y el país, señor Presidente, están a punto de perder la segunda y última oportunidad de cumplir con la promesa de reformar, de fondo, el sistema de salud. Le anticipamos que el proyecto actual no cumplirá con ese cometido. Eso es claro.

Como en otras oportunidades, le reiteramos nuestro compromiso de aportar y velar por el logro de un cambio real, que beneficie a la gente.

Al propio ministro Gaviria le consta el empeño puesto por este gremio, al que él tacha hoy de “cartel”, en este proceso: la activa y propositiva participación en audiencias públicas, el impulso argumentado de la Ley Estatutaria (que hoy la Corte revisa), nuestro compromiso de autorregularnos para que el sistema transformado tenga mayores posibilidades de éxito, nuestro rechazo a las dádivas y prebendas, y el ejercicio ético de nuestra profesión, son algunos frentes de trabajo, de los que su Gobierno ha sido testigo.

Por su honorable conducto, señor Presidente, queremos exigirle al ministro Gaviria respeto por todos y cada uno de los profesionales que componen este gremio, y pedirle más cuidado y rigor con las propuestas que lanza. Al país no se le olvida que este sistema debe en buena parte su desastre a la falta de regulación estatal, aupada por las ligerezas desafortunadas de un puñado de ministros de Salud.

Como siempre, quedamos a su disposición, señor Presidente.

autor: Johanna Contreras

Paro de la Salud - A la Opinión Pública

Cali, 27 de octubre de 2013.
La Junta Directiva de la Federación Odontológica Colombiana Seccional Valle del Cauca (FOC Valle) analizó cuidadosamente el texto aprobado en sesión plenaria del Senado los días 15 y 16 de octubre de 2013, sobre el Proyecto de Ley número 210 de 2013 y sus acumulados números 233 de 2013 y 051 de 2012, “Por medio del cual se redefine el Sistema General de Seguridad Social en Salud y se dictan otras disposiciones”, que será discutido por la Cámara de Representantes del Congreso de la República en los próximos días, y desea participar en el debate sobre la reforma del actual sistema de salud, con una postura crítica y propositiva. La FOC Valle considera urgente y necesaria la reforma al sistema de salud. Y aunque reconoce avances en lo aprobado por la plenaria del Senado, existen aspectos que no considera convenientes para el país y para los profesionales de la salud. Por esta razón, la FOC Valle plantea los siguientes aspectos, que deben ser considerados por los responsables de sacar adelante la reforma que nos ocupa.

OBSERVACIONES Y PROPUESTAS

1. MECANISMOS DE PARTICIPACIÓN. Los profesionales de la Salud solicitamos participación en el Consejo de Dirección de Salud-Mía. Se deben incluir a los representantes de las sociedades científicas y asociaciones de profesionales en la definición de los mecanismos de exclusión y priorización del plan. Es importante la participación de las asociaciones de profesionales en los consejos de política social, en los consejos de áreas de gestión, comisiones de área de gestión sanitaria y demás órganos de dirección del sistema. Asimismo, abogamos para que no se elimine la participación de las sociedades científicas o de las asociaciones de profesionales en las junta directivas de las Empresas Sociales del Estado.

2. REDES INTEGRADAS E INTEGRALES DE SERVICIOS GEORREFERENCIADAS. Apoyamos la idea de crear una red por cada territorio sanitario, constituida por la autoridad territorial y la comisión del área de gestión respectiva, asignada cada una a una gestora por concurso o licitación pública. Las redes deben estar constituidas por mecanismos de asociatividad empresarial, multidisciplinarias, con cooperación y complementariedad. Además, deben incluir instituciones públicas fortalecidas con la oferta pública para fines de equidad, con predominio de la salud pública y la atención comunitaria, basadas en la estrategia de APS y con mayor capacidad de resolución en los primeros niveles. Cada territorio sanitario no debe exceder los límites del departamento en el esté inscrito.

3. GESTORAS. Las gestoras de salud deben ser las administradoras de redes y responsables de la atención a los usuarios, sin funciones de aseguramiento, integración vertical o apropiación de excedentes del sistema; con tarifas definidas porcentualmente a su labor según el volumen y las condiciones de la población atendida; y con estímulos a los buenos resultados en la salud de los usuarios asignados y a la buena gestión de los recursos.

4. PROHIBICIÓN DE LA INTEGRACIÓN VERTICAL SIN EXCEPCIONES. Deben quedar claro los mecanismos de control para que se garantice el cumplimiento de prohibición de la integración vertical, mecanismo que ha sido burlado por las EPS de múltiples maneras, llevando a la quiebra a muchas empresas del sector.

5. TITULACIÓN DE ESPECIALISTAS. Solo podrán otorgar títulos de especializaciones médicas, clínicas y quirúrgicas la instituciones de educación superior y los hospitales acreditados como universitarios de manera conjunta, que garanticen la alta calidad.

7. CONTRATACIÓN DE TALENTO HUMANO. Respaldamos todas las modalidades de vinculación laboral lícitas y legítimas que cumplan las recomendaciones de trabajo decente. Asimismo, proponemos que no se acuda al otorgamiento de facultades extraordinarias para adoptar el régimen de servidores de las ESE, de tal forma que el tema se tramite a través del Congreso de la República y se debata de forma amplia y pública. En cuanto a contratación de talento humano del sistema, planteamos los siguientes criterios:
  • 7.1 Libertad de contratación.
  • 7.2 Las diversas modalidades de contratación son válidas si se utilizan de acuerdo a la finalidad para la que han sido constituidas. 
  • 7.3 Deben aceptarse los contratos legítimos, ajustados a la Ley, que cumplan con las recomendaciones de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) y que generen trabajo decente, erradicando para ello todas las prácticas o maniobras que utilizan las diversas formas jurídicas aceptadas, y las desvirtúan para privar al trabajador o profesional de derechos y estabilidad. 
  • 7.4 Es necesario contar con herramientas eficaces para proteger al trabajador o profesional de los abusos laborales, bajo cualquier modalidad de contratación o uso indebido de cualquier figura jurídica. 
  • 7.5 Se rechaza la vinculación a través de plantas temporales. En su lugar proponemos la vinculación formal a través de plantas con régimen de carrera.
8. SOSTENIBILIDAD FINANCIERA. Estamos de acuerdo con que el sistema se ajuste a mecanismos de sostenibilidad financiera mediante la gestión eficiente de los recursos.

9. VÍAS LEGÍTIMAS. Apoyamos el derecho a la protesta social dentro del respeto a las instituciones y mecanismos de nuestra democracia. Rechazamos las medidas que atenten contra la atención y la seguridad de los pacientes. Propendemos por la participación crítica y propositiva en los procesos de cambio y reformas.

Junta Directiva
Federación Odontológica Colombiana Seccional Valle del Cauca

¿Es inminente un paro de la salud?

DEBATE Las asociaciones médicas están insatisfechas con la reforma de la salud aprobada por el Senado. Algunos hablan de un posible paro.
Octubre 26 de 2013
Izquierda: Alejandro Gaviria, Ministro de Salud y Protección Social.
Derecha: Convocatoria en Facebook.
Un listón negro simboliza el luto de los trabajadores de la salud en las redes sociales como respuesta a la aprobación de la ley del Ministerio de la Protección Social que reforma el sistema de salud en Colombia. Los trabajadores siguen insatisfechos con las explicaciones ofrecidas por el Gobierno y muchos lo demuestran múltiples cartas abiertas dirigidas a Gaviria publicadas en la red.

En este contexto, la Asociación Nacional de Internos y Residentes (ANIR) ha convocado tanto a actores del gremio como a la sociedad civil a una marcha nacional el próximo 29 de octubre y a un paro de residentes, internos y estudiantes” a partir de la misma fecha, afirma un comunicado oficial de la organización. La convocatoria se realiza bajo el argumento de que “la ley aprobada en plenaria del Senado agrava la situación de salud del país”, al mismo tiempo que se le solicita al Gobierno y al Congreso retirar el proyecto y elaborar una nueva ley.

Con la marcha, que iniciaría en el Parque Nacional a las 8:00 a.m. en Bogotá, pero también se ha convocado en otras ciudades, se suspenderían los servicios de consulta externa en los hospitales públicos excepto la atención de urgencias vitales (que representan una amenaza inminente para la vida). Sin embargo, Carolina Corcho, presidenta de ANIR, comenta que algunos sectores han hecho referencia a un paro indefinido.

A la indignación inicial se sumaron las palabras del ministro cuando tachó al gremio de especialistas y asociaciones médicas de ser un “cartel”, y el apoyo que recibió de otros actores del gobierno como el senador Armando Benedetti, quien recientemente expresó en su cuenta de Twitter:

Benedetti, en defensa de la reforma, le dijo a Semana.com que esta “tiene que ver con el tema financiero. Es para que los médicos tengan mayores funciones públicas y pagarles mejor. Eso no es un cartel, es una mafia con la que se busca acabar porque las juntas de médicos deciden cuántos y cuáles son quienes entran a los programas. Vamos a democratizar el sistema y a hacer que todos tengan los mismos derechos”.

En cuanto al déficit de profesionales especializados, Gaviria le explicó al diario El Espectador que “son pocos los cupos que se ofrecen y… no siempre se distribuyen por las calidades académicas del aspirante, sino por elecciones a dedo”.

Pero Corcho afirma que ese no es el centro del debate: “no es la falta de especialistas. Es según el modelo de salud que se mira si hay un déficit. En EE. UU., por ejemplo, todos los médicos son especializados, si aquí fuera así se podría hablar de déficit. En Europa, donde el médico general sí tiene capacidad resolutiva, no hay déficit porque puede tomar decisiones. Eso depende del sistema”.

El ministro Gaviria, por su parte, aseguró que “no hay que ser muy suspicaz para pensar estos pocos especialistas cobran mucho por su trabajo (hasta 25 millones de pesos, sin ser de planta) y, aparte, son un eslabón en esa cadena que no deja entrar a más gente”.

Sin embargo, la directora de ANIR señala que “el Gobierno no tiene en cuenta los estudios de talento humano en salud. Esos salarios exorbitantes son unos casos aislados y no representan a la mayoría. Yo quisiera que el ministro viera los grandes déficits que hay en Colombia. Lo que está claro es que el 50% se queda en la intermediación financiera de las EPS y ese sí es un cartel. Es una cortina de humo tirar los sueldos de unos cuantos especialistas para distraer a las personas”. 

Sobre la posibilidad que ofrece la reforma de que los hospitales universitarios formen especialistas, Corcho agrega que “en el mundo, el modelo consiste en universidad y hospital. No es posible concebir el uno sin el otro ya que debe ser un hospital universitario el que brinde el servicio. En los pocos casos, cuando sólo lo hace el hospital, la calidad es menor. Hace cien años, (Abraham) Flexner dijo que ese modelo fracasa y que debe hacerse en conjunto con las universidades, pero en Colombia queremos retroceder cien años”.

Médicos convocan marcha en rechazo a la reforma de la salud

Salud |24 Oct 2013 - 6:48 am
Dicen que el nuevo sistema traería graves efectos sobre la calidad de la atención en salud y la formación de especialistas
Por: Redacción Vivir

Asociaciones médicas de Medellín marcharán
el próximo 29 de octubre. Algunos doctores sugieren
irse a paro desde el 30 de octubre.
El descontento de algunos gremios médicos frente a la reforma a la salud tiene revolucionadas a las redes sociales. A través de grupos en Facebook, estudiantes, médicos generales y especialistas han abierto el debate sobre lasdudas que les despierta la reforma que para muchos de ellos fue aprobada de manera apresurada por el Senado. (Lea: Ministerio de Salud rechaza reducción de salarios a médicos)

Estos interrogantes, unidos a sus inconformidades con la reforma los llevarán a marchar el próximo 29 de octubre en Medellín e incluso algunos sectores han hablado de suspender (desde el 30 de octubre) los servicios de consulta externa en los centros de atención de esa ciudad, lo que significaría que sólo se atendería a las personas que ingresen por urgencias o que se encuentren hospitalizados.
¿Qué tiene molestos a los médicos?

Primero. La Asociación de médicos internos y residentes de Antioquia (ANIR) vienen rechazando de manera vehemente la propuesta del gobierno de abrirle las puertas a algunos hospitales para que se encarguen de la formación de especialistas en salud.

El gremio argumentó que esta decisión afectaría la calidad de la formación de los futuros médicos: “tratamos de imaginarnos como seria ser estudiante de una EPS y solo nos quedaron mayores interrogantes: ¿cómo sería el primer día de “estudio” en este tipo de entidades?, ¿quiénes acompañarían el proceso de aprendizaje mientras se obtiene la curva necesaria que nos hace especialistas?, ¿cuántas horas académicas se tendrían por semana y cuántas horas serían de actividad laboral?”, dice el gremio en un comunicado.

Para la ANIR la reforma va en franco detrimento de la calidad de la atención en salud, así como la formación de los profesionales, atentando directamente contra los usuarios del sistema y los prestadores de los servicios.

Segundo. Otros voceros como Carolina Corcho, expresidenta de ANIR Nacionalha pedido que el Ministerio de Salud entregue un estudio actualizado en el que se revele el censo real de especialistas en salud y que deje de tomar decisiones a partir de información “que no puede corroborar”.

“El gobierno habla de un déficit de especialistas que no logra sustentar con suficientes estudios de talento humano en salud, sólo dicen que se basan en una encuesta que le hicieron los directores de hospitales en donde se afirma que han tenido que cerrar servicios por falta de especialistas, y a partir de esa encuesta les están entregando (a los centros médicos) la titulación de especialistas en un artículo de la ley ordinaria en salud”, dice a través de una carta publicada de Facebook.

“No se le ha aclarado a la opinión pública que un estudio de 2008 que fue liderado por el doctor Fernando Ruiz, actual Viceministro de Salud, hace una proyección de déficit de especialistas a 2011 y que a 2013 mucho de este déficit ha sido subsanado”, reitera la doctora Corcho, quien considera que son muchos los motivos que han llevado a que algunos hospitales cierren servicios de medicina especializada y que el problema no puede reducirse a hablar de un “cartel de especialistas”, como cree que lo ha querido mostrar el ministro Alejandro Gaviria.

Para dar un ejemplo, Corcho dice que el Ministerio de Salud se ha limitado a afirmar que existe un déficit de pediatras en Colombia, omitiendo que “en el país encuentran más de 100 mil niños desprotegidos por el cierre de camas de pediatría que no resultaban rentables en la lógica mercantil de las EPS, omiten además que con la unificación del POS las EPS controlaron el mercado de la salud mental, pauperizando el pago de servicios, lo que llevó a varios hospitales del distrito a cerrar servicios de salud mental con consecuencias sociales funestas en el ámbito de manejo de temas como el consumo de sustancias psicoactivas y la violencia”.

Tercero. Sobre el tema de formalización laboral, los médicos temen que la reforma le ponga topes a sus salarios. Aseguran que el articulado establece un cuadro de remuneración en el que un especialista se ganaría $3,8 millones mensuales y los médicos generales $2.9 millones y que esta remuneración subirá 10% a trabajadores de zonas especiales sin tecnología y orden publico complicado.

“¿Ustedes piensan que después de este precedente, las instituciones privadas continuaran pagándonos los salarios actuales o nos firmarán contratos de prestación de servicios?” se pregunta un profesor de las redes sociales, “una vez aprobada la reforma estará en nuestras manos no participar en instituciones con estos salarios miserables y no formar especialistas de garaje, de lo contrario nunca volveremos a tener la posibilidad de aspirar a condiciones de vida dignas acordes a la inversión económica, mental y física que implica nuestra la formación como médicos”, concluye.